Centro de interpretación de la historia de Ubrique
San Juan de Letrán

Muy cerca del Convento de Capuchinos y en pleno Casco Antiguo, se alza un edificio religioso de gran singularidad y enigmático en sus orígenes. La iglesia de San Juan de Letrán de Ubrique, construida en el siglo XVII es de autor desconocido y es el Centro de Interpretación de la Historia de Ubrique. El proyecto arquitectónico de rehabilitación y adecuación de la ermita han sido obra del responsable de la Oficina de Urbanismo Municipal y se ha enmarcado dentro del programa denominado “Cultur Cad”.

Para contextualizar el desarrollo urbano y arquitectónico de Ubrique por aquellos tiempos, comenzar diciendo que el actual casco urbano de Ubrique se configuró definitivamente tras la pacificación del levantamiento de los moriscos en 1501. El trazado urbano primitivo se originó en torno a la iglesia de San Antonio, convertida en el primer templo cristiano e iglesia parroquial hasta el siglo XVIII que se construyó la actual. La calle Torre, donde está situada, fue durante siglos la vía principal del municipio.

El segundo templo ubriqueño fue la capilla de San Sebastián, la actual iglesia del Jesús, cuya construcción se remonta a principios del siglo XVII. Dicha capilla fue un importante centro popular, ya que se instituyó en sede de los gremios artesanos que celebraban allí sus reuniones. Por la misma época se llevó a cabo el alzado de la iglesia de San Juan, siendo la construcción del Convento de Capuchinos la que pusiera un magnífico colofón arquitectónico a esta etapa.

Para contextualizar el desarrollo urbano y arquitectónico de Ubrique por aquellos tiempos, comenzar diciendo que el actual casco urbano de Ubrique se configuró definitivamente tras la pacificación del levantamiento de los moriscos en 1501. El trazado urbano primitivo se originó en torno a la iglesia de San Antonio, convertida en el primer templo cristiano e iglesia parroquial hasta el siglo XVIII que se construyó la actual. La calle Torre, donde está situada, fue durante siglos la vía principal del municipio.

El segundo templo ubriqueño fue la capilla de San Sebastián, la actual iglesia del Jesús, cuya construcción se remonta a principios del siglo XVII. Dicha capilla fue un importante centro popular, ya que se instituyó en sede de los gremios artesanos que celebraban allí sus reuniones. Por la misma época se llevó a cabo el alzado de la iglesia de San Juan, siendo la construcción del Convento de Capuchinos la que pusiera un magnífico colofón arquitectónico a esta etapa.

En el siglo XVIII debido a un incremento de la población, el municipio se fue expandiendo hasta la orilla del río y vieron la necesidad de construir un templo parroquial mayor asociado a un centro cívico (la Plaza y sus edificios) acorde a la nueva realidad urbana de Ubrique. Paralelamente, en la provincia de Cádiz tanto en el siglo XVII como en el XVIII, con la difusión del estilo barroco, proliferaron las fundaciones religiosas, iglesias parroquiales, capillas y oratorios, como la Catedral Nueva de Cádiz o la Catedral de Jerez de la Frontera. En Ubrique tuvo también su reflejo con la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de la O (parroquia), construída en 1773 según proyecto de Pedro Díaz de Palacios, y la iglesia del san Juan de Letrán.

La fachada de la antigua iglesia de San Juan se articula en tres calles separadas por pilastras de orden toscano colosal, apeadas sobre plintos que forman un zócalo, las cuales abarcan las dos alturas de vanos y sustentan un breve y sencillo ático que sustentaría un hipotético frontón irrealizado. La calle central es el triple de ancha que las laterales y acoge un gran arco triunfal rehundido, en el fondo del cual se abriría la primitiva portada, hoy desaparecida. Las calles laterales se organizan, de abajo arriba, en un vano con arco de medio punto, un medallón rehundido y otro vano adintelado, bajo el que corre una cornisa que se prolonga en la línea de impostas del arco triunfal.

La fachada carece de ornamentación alguna, aparte de la descrita, ya que incluso la elección del orden toscano resulta determinante a la hora de definir el carácter sobrio y elemental de esta composición. Las cornisas, tanto las del ático como la que separa los dos cuerpos de la fachada, son de la mayor simplicidad. Lo realmente extraordinario de esta peculiar fachada es que está claramente inspirada en la de Sant´Andrea de Mantua (Lombardía, Italia), la universal obra maestra del arquitecto quattrocentista italiano Leon Battista Alberti. Nuestra iglesia presenta una fachada que es prácticamente una copia, sobre todo en el esquema compositivo, del citado monumento italiano. De hecho, es la única iglesia española conocida que produce este esquema.

Otro de los aspectos reseñables de San Juan de Letrán es su curiosa planta octogonal. Este polígono es de los menos frecuentes en la historia de la arquitectura, y los casos de edificios completos cuya planta presenta esta forma geométrica son contados y, casi siempre, bien conocidos. Así no s encontramos ante un edificio de gran singularidad, una muestra de arquitectura clasicista sin paralelos en un amplio entorno.

En ella residió durante un tiempo la hermandad penitencial Escuela de Cristo, así como la “hermandad de la Vera Cruz y del Cristo de la Sangre”. También albergó en 1660 a los religiosos que integrarían la futura comunidad capuchina que llegaron entonces a la villa y se albergaron provisionalmente en ella.

La iglesia de San Juan de Letrán estuvo abierta al culto, al menos, hasta 1815. el ubriqueño Pedro Romero, fundador de la ermita-hospital de San pedro, destinó en su testamento 2000 reales como contribución piadosa a la reconstrucción de la ermita de San Juan de Letrán. Pero la obra no se pudo terminar, y el proyecto quedó paralizado y abandonado. En estas circunstancias, los procesos desamortizadores del XIX, la desvinculan de la Iglesia y pasa a manos privadas, siendo adquirida por la familia Vegazo.

A mediados del siglo XIX, los nuevos propietarios acometieron una profunda reforma en el edificio con objeto de convertirlo en su vivienda privada, quedando en manos de esta familia hasta mediados del siglo XX, cuando marcharon a Jerez de la Frontera. Abandonada, la antigua iglesia salió a subasta pública, siendo comprada por el Ayuntamiento de Ubrique.

Como comentábamos al principio, hoy las obras arquitectónicas están acabadas pasando a ser la Iglesia de San Juan de Letrán el Centro de Interpretación de la Historia de Ubrique, donde a través de imágenes, fotografías, restos y documentación específica, oferta al visitante una visión general de nuestro patrimonio cultural desde nuestros orígenes hasta la actualidad.

HORARIO

Horario general

  • Lunes: cerrado.
  • De martes a sábado: de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00 horas.
  • Domingo: de 10:00 a 14:00 horas.
Julio y agosto
  • De martes a sábado: de 10:00 a 14:30 horas.
  • Festivos: de 10:00 a 14:30 horas.
  • Domingo y lunes: cerrado.

TARIFAS

  • Mayores de 18 años: 3 €.
  • Jubilados y pensionistas: 2 €.
  • Grupos (de 25 a 55 personas): 35 €.
  • Tarifa familiar (padres e hijos): 5 € la familia completa.

Estas tarifas incluyen la entrada al Centro de Interpretación de la Historia de Ubrique “San Juan de Letrán” y a la Exposición Permanente “Manos y Magia en la Piel”.

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